El cerdito y la cigüeña son distintos, aprenden a conocer su diferencia y admitirla.
_¿Cómo te llamas, cerdito? le preguntó. Pero la cigüeña contestó antes que él:
-María.
Todos se rieron y la pequeña cigüeña se puso colorada.
- Le había preguntado a tu compañero- dijo la profesora.
- Es que... soy nueva... Y estoy un poco nerviosa- le confesó la cigüeña al cerdito.
- Yo también...
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