- ¡Esto no es lo que yo había encargado! - aseguró pasmado.
Con las prisas, en el almacén habían confundido los pedidos
enviando unas telas equivocadas.
No había tiempo, no se podía volver hacia atrás.
Recordó entonces las palabras de los generales:
«En nombre del buen entendimiento
con el país vecino, haga una excepción».
Así que tomó la difícil decisión de continuar. |